La cognición es compleja, eso es evidente; pero apagar es imposible.
La idea es mantener factores de atención gracias a un mecanismo de paz interior que se consigue con el enfoque.
No sé mucho del mindfullness, pues no suelo poner muchas etiquetas a los actos de bienestar, pero, he entendido que es mantenerse situado en el ahora, en el hoy, con lo normal sobre la prevención, pero desde el ahora.
También tener esto claro implica que tengamos la historia relativamente clara, que no esté metiendo sus narices en el ahora constantemente como le pasa a mucha gente.
Yo he conseguido este enfoque cada vez más (me ha costado mucho por los hábitos), pero he conseguido centarrme más, con los trabajos para los que he sido llamado en la iglesia restaurada en la que tengo llamamientos; y es algo que veo en muchos que tienen años trabajando en esta organización sumamente de orden.
La idea de no huir a los desafíos diarios, encarando y solventando, con la centralidad cognitiva en lo que se vive, es algo que veo como conducta normal en esta iglesia.
Pero bueno, es aprendizaje, comprensión y respeto hacia la vida (con el trigo y la cizaña que hay en cada día), y sobre todo, un accionar humano empático y resiliente.
No se trata de mirar las máquinas y lo centradas que son, se trata más bien de actuar desde lo humano comprendiendo que todos actuamos desde allí y así centrarnos en los objetivos que debemos conseguir en ese momento.
Este post me ha gustado mucho, hay mucho, mucho en qué pensar aquí.
Saludos y bendiciones, @amigoponc
You are viewing a single comment's thread from:
Hola, Emilio. Qué gusto leer una reflexión tan robusta y llena de vivencias personales. Tienes toda la razón: la mente no tiene un interruptor de "apagado", pero sí podemos elegir dónde poner el ancla. Me resuena mucho lo que mencionas sobre no dejar que la historia "meta las narices" en el presente; ese es, quizás, el mayor reto de la madurez.
Desde mi formación y, sobre todo, con la perspectiva que me dan los años y las experiencias vividas, he llegado a un punto donde mi enfoque ha dado un giro. Si bien valoro esa disciplina y orden que mencionas, hoy elijo priorizar mi bienestar en todos los aspectos. Después de mucho camino recorrido, he entendido que para actuar con esa empatía y resiliencia hacia fuera, primero debo haber cultivado un espacio sólido y sano dentro de mí. Como bien dices, se trata de actuar desde lo humano, y en mi caso, eso ha significado aprender a pensar más en mí, no por egoísmo, sino por coherencia vital.
¡Gracias por sumar tu granito de arena a esta conversación!
Gracias a tí, @amigoponc
Your reply is upvoted by @topcomment; a manual curation service that rewards meaningful and engaging comments.