Tras el largo proceso de destrucción , de ruptura, de abondono, de deriva personal, decidió alojarse en el rural de la sanación , donde el personal se encontraba a plena disposición para curar las heridas y devolver al individuo a su estado inicial con una mejora destacada que hará medrar en todos los aspectos de la vida.
Lo que no contempló en su descanso mental, era que se le colaran esos recuerdos de infancia que lo harían despertar y entender el error de todo el camino recorrido, la culpa se la sacudió de enmedio en un santiamén y entonó la melodía de la fuerza vital, tomó las riendas de sus preocupaciones y colocó en cada casilla todo ese desorden provocado.
Solo pudo dar gracias a la vida, a su entorno y a esas personas que tanto hicieron para devolverlo .
Hoy recorre nuevas sendas, aventuras diferentes donde los peligros quedan minimizados a lo más nimio.

Fotografía de mi autoría.