Las casas en las que pasamos la infancia se convierten en abrigo eterno, y cuando por alguna razón nos alejamos de ellas el sentimiento de desamparo ocupa su lugar. Hermoso texto. Un abrazo.
Las casas en las que pasamos la infancia se convierten en abrigo eterno, y cuando por alguna razón nos alejamos de ellas el sentimiento de desamparo ocupa su lugar. Hermoso texto. Un abrazo.
Así es, mi estimada @solperez01 . La casa de la infancia es una representación de nuestros primeros pasos, de nuestros primeros entornos y primeras exploraciones. Uno a veces siente la necesidad de aferrarse a la ilusión de adquirirla de nuevo, pero al final termina por hacer las paces consigo mismo y pensar que aquello ya no es posible si no cuentas con los medios económicos suficientes o porque el dueño actual decide no venderla. ¡Saludos y que tengas un bonito fin de semana!
Así es, amiga. Un abrazo.