CONFUNDIDO - CONFUSED

in Freewriters2 months ago


Escuchaba cada palabra de lo que aquel sujeto decía sin entender absolutamente nada. Estaba dándome indicaciones cuidadosas sobre algún tipo de tratamiento, o sobre qué comer. Quizá estaba explicándome como armar un motor de avión y yo no le entendía una sola palabra.

Me llamaba la atención la extraña cicatriz que tenía en su cabeza, una especie de dibujo sin forma que le marcaba el cabello.

Al terminar de hablar, me dejó salir de su oficina, o me pidió que me marchara, no lo recuerdo bien. Yo no sabía a donde debía ir exactamente, pero de alguna manera sabía que debía subir por las escaleras.

Mientras subía, me encontré con una mujer a quien no pude reconocer, pero ella si me reconoció de inmediato. Al parecer, llevaba tiempo sin verme porque se sorprendió agradablemente cuando nos encontramos.

—¡Me alegra tanto que al fin estés bien! —me dijo dándome un abrazo. Yo no supe qué responderle, ni siquiera sabía que estuviera mal de salud; yo no recordaba nada.

De pronto, algo ocurrió en mi cabeza, fue como si apagaran las luces y las encendieran de nuevo rápidamente; y ahora me encontraba en un salón, reunido con varias personas más que trataban un asunto importante. Tenían gráficos y documentos que señalaban constantemente.

Uno de ellos se acercó y pidió mi opinión sobre el asunto que discutían. Yo tomé un documento frente a mí, y usando los gráficos de una pantalla, expliqué una solución que complació a todos; no tenía la más mínima idea de lo que hacía, pero mis palabras sonaban convincentes, como si fuera un experto en la materia.

Uno de los presentes, un sujeto calvo y algo envejecido, se levantó de su silla y comenzó a aplaudirme. Los demás le siguieron sin vacilar, y luego alguien más propuso que comiéramos unos bocadillos.

El hombre calvo se acercó a mí, y me dijo al oído con voz de alivio:

—Esta bola de babosos no podrían dirigir un jardín de niños ciegos e inválidos si los pusieran a cargo, pero ahora que estás de vuelta, las cosas marcharán como deben. No le he dicho a nadie sobre nuestro pequeño asunto de negocios. Será toda una sorpresa cuando la venta esté completa. Pero por favor, dile a tus matones que dejen de acosar a mi esposa y mis hijos. El trato es entre tu y yo, ellos no tienen nada que ver.

Me quedé mirándole, callado por unos instantes, algo asustado ante lo que podrían significar sus palabras. Esta vez sí pude entender todo lo que dijo, aunque no sabía a qué negocio o acoso se refería. Abrí la boca para responder, estaba a punto de balbucear alguna excusa, pero entonces, sin saber cómo, respondí:

—Lo que debes entender, es que no tienes forma de evitar el daño que puedo hacerle a tu familia, en caso de que no cumplas con tu parte del trato, en el tiempo que establecimos. Tu mejor opción, querido amigo, es ser diligente con la operación, y seguir aplaudiéndome cada vez que proponga una idea.

La expresión del rostro le cambió por completo. Pasó de una sonrisa a un gran temor en segundos. Me alejé de él unos pasos, y entonces de nuevo se apagaron las luces en mi mente.


I listened to every word that guy was saying without understanding anything at all. He was giving me careful instructions on some kind of treatment, or what to eat. Maybe he was explaining to me how to assemble an airplane engine and I didn't understand a single word he was saying.

I was struck by the strange scar on his head, a sort of shapeless drawing that marked his hair.

When he finished talking, he let me out of his office, or asked me to leave, I don't quite remember. I didn't know where exactly I was supposed to go, but somehow I knew to take the stairs.

As I was going upstairs, I ran into a woman whom I could not recognize, but she recognized me immediately. Apparently, she hadn't seen me for some time because she was pleasantly surprised when we met.

-I'm so glad you're finally okay! -she said, giving me a hug. I didn't know what to say to him, I didn't even know he was in bad health; I didn't remember anything.

Suddenly, something happened in my head, it was as if they turned off the lights and turned them on again quickly; and now I was in a room, gathered with several other people who were dealing with an important matter. They had charts and documents that they were constantly pointing to.

One of them approached and asked my opinion on the matter they were discussing. I took a document in front of me, and using the graphs on a screen, explained a solution that pleased everyone; I had no idea what I was doing, but my words sounded convincing, as if I were an expert on the subject.

One of those present, a bald and somewhat aged fellow, stood up from his chair and began to applaud me. The others followed him without hesitation, and then someone else suggested we have some sandwiches.

The bald man approached me, and said in my ear in a relieved voice:

-This ball of slugs couldn't run a kindergarten of blind and crippled children if they were put in charge, but now that you're back, things will run as they should. I haven't told anyone about our little business affair. It will be quite a surprise when the sale is complete. But please tell your goons to stop harassing my wife and kids. The deal is between you and me, they have nothing to do with it.

I stared at him, silent for a few moments, a little afraid of what his words might mean. This time I could understand everything he said, although I didn't know what business or harassment he was referring to. I opened my mouth to respond, I was about to stammer out some excuse, but then, without knowing how, I answered:

-What you must understand, is that you have no way to avoid the damage I can do to your family, in case you don't keep your part of the bargain, in the time we established. Your best option, dear friend, is to be diligent with the operation, and keep applauding me every time I come up with an idea.

The expression on his face changed completely. It went from a smile to a huge fear in seconds. I took a few steps away from him, and then again the lights went out in my mind.

Fediverso: https://dline.xyz/latinoromano


Escrito original de G. J. Villegas @latino.romano


Enlaces patrocinados