Quisiera estar plenamente de acuerdo contigo. Pero... aunque nos duela, tu maravillosa publicación lleva el razonamiento de un "migrante digital".
Me temo que los ya nacidos en la era digital, y los que llegarán después, no pensarán como nosotros, no les importará tanto lo que venga del alma. Para nosotros puede sonar monstruoso pero es una realidad inevitable. Esos seres del futuro, serán ellos mismos, una combinación de humano y máquina. No dudarán en sustituir lo que no les agrade de sus cuerpos por partes electrónicas.
Por otro lado, la IA seguirá su evolución hasta lograr lo que ahora nos parece imposible. El estado de cosas actual, ya pareció a otros ciencia ficción. No dudo que llegará el momento en que los sentimientos más sutiles sean reproducido por líneas de códigos o quizás algo más sofisticado que aún no conocemos.
Por suerte, para mí, que disfruto beber el fruto del talento humano, para entonces ya seré polvo nuevamente.
Excelente publicación. 👍
Es cierto que la fusión con la tecnología redefine la esencia humana, pero no necesariamente anula el alma; quizás la expande. Las futuras generaciones, al integrar lo biológico y lo artificial, podrían desarrollar nuevas formas de sensibilidad y conexión. En lugar de un reemplazo, esto podría ser una transformación: no la pérdida de humanidad, sino el nacimiento de una experiencia enriquecida y diversa de lo que significa ser. Quiero pensarlo así.
Gracias por la entrada ✍️