¿Ser rico es malo? II - Opinión

in #spanish2 years ago

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Imaginaba desde mi humilde “comodidad” esa lucha sin cuartel donde cada quien sacaría lo mejor y peor de si de mil formas, fraudes, corrupción, asesinatos por encargos, sobornos, buscar todas las maneras posibles para llegar al poder y desde allí sería más fácil todo. El camino seria corto para unos pocos y otro muy largos para la mayoría, se convertiría lamentablemente en una elección que debía ser tomada, el fin en todo caso el mismo, ser.

También entendí que no solo ese esfuerzo era un proceso meramente socioeconómico y cultural, también traería sus consecuencias físicas y de salud individual y colectiva.

El someter un cuerpo a un estres constante, inevitablemente pasa factura, es un hecho bien estudiado y documentado que la diabetes, hipertensión, nefropatías, neurosis y variedades de virus, no solo están asociados a causas meramente genéticas, también suele ser el producto de sometimiento al estrés permanente, al que nos exponemos en esa búsqueda implacable por el vellocino de oro o el dorado.

El Sr. Chávez tuvo razón cuando cito: “Primero entrara por el ojo o agujero de una aguja un camello que un rico”, palabras más palabras menos. El trabajo en exceso es nocivo y por mucho que te esfuerces y te conduzcas en el "bien o el mal", por mucho que ganes de forma honrada o no y que ganes lo que ganes, todo tendrá que ver con el mismo fin o causa. Podrás creerte que formaras parte de un grupo privilegiado y no dudo que no traten de mimetizarse, siempre serás un asalariado porque tu fortuna vendrá de tu trabajo y no de títulos nobiliarios, herencias, empresas etc.

En esa búsquedas implacable nos convertimos en el producto mejor elaborado de una sociedad capitalista, elitista y consumistas. Serán lo que reza una premisa marxista “el producto mejor producto capitalista y más vendido, es un pobre o clase media que se cree a la vez parte de esa burguesía”, las mismas de la que esa clase social desconfiara y despreciara siempre.

Si te quieres de verdad y quieres a tu familia, trabaja, pero descansa también, lucha por ideales realizables y a corto plazo, porque solo tú o ustedes vivirán su vida, educa y sirve, siembra respeto, confianza en un entorno al que realmente perteneces, cuida y ensáñale a labrar a tu sus hijos sus propio porvenir, ámalos y amate, sin sacrificar tu presente por un objetivo improbable.