
Uno de los templos más conocidos y más bonitos de todo Egipto, no solo conocido por su belleza, si no por la historia que esconde entre sus muros y entre la cantidad de columnas que hay en él.
Karnak, el gran santuario de Amón, el dios al que todos los faraones consideraban el gran dios del Imperio Nuevo, es considerado uno de los templos más importantes del antiguo Egipto. Un templo que recibió este nombre en honor a una pequeña población egipcia situada en la ribera oriental del río Nilo, al norte de la importantísima ciudad de Lúxor.
Considerado como el templo más grande de Egipto, está situado en un recinto que tiene más de 2400 metros de perímetro, rodeado por una muralla de adobe de ocho metros de grosor que se deja ver desde bastante lejos.
Impone su entrada, con dos grades muros que se levantan escoltados por dos filas con centenares de esfinges con cabeza de carnero y cuerpo de león. Uno al lado del otro, haciendo un pasillo que no deja indiferente a nadie cuando entra al maravilloso templo.
Sin duda, uno de los más bonitos que tuvimos la suerte de visitar y con una historia impresionante que hace de este templo una de las atracciones más importantes de todo Egipto.






















