
¿No les ha pasado alguna vez que una canción te recuerde una historia del pasado?
Después de más de diez años del último álbum de One Direction y de la canción Perfect, llegó la historia para esa canción...
Yo lo divisé primero desde el cristal de la ventanilla del autobús. Iba sentada sola, con mis audífonos y mi música. Sobraban todavía muchos asientos vacíos. Comenzó a avanzar por el pasillo y su mirada encontró la mía que no le había perdido el rastro desde que guardó su equipaje hasta que subió. Me miró por unos segundos y se sentó, cerca de mí, en la fila de enfrente. Puso su mochila (bastante pesada) en el asiento junto a mí luego de que yo moviera la cabeza afirmando que el puesto estaba vacío.
Nuestro destino era el mismo, habitaciones con puertas vecinas y momentos oportunos para las miradas llenas de... no sé explicar.
Una tarde salimos en grupo rumbo a la playa. Como si fuese mandato todo el mundo se fue hacia el otro lado de la playa y nos dejaron solos, en una orilla pequeña, hecha como para dos. Ahí conversamos por primera vez, su voz me fue llevando de la orilla más adentro, olvidando que en cada paso eran más profundas las frías aguas. Y como para salvarme de ahogarme me besó.
Ese beso fue antesala de muchos otros a escondidas, caricias en los pensamientos y sonrisas que expresaban... no sé explicar. El aula desaparecía y los demás solamente movían los labios sin emitir sonido alguno; sólo éramos él y yo allí.
Una tarde me hizo suya. Me puso frente a la pared, besó mi espalda, erizó mi piel, me hizo temblar y tragar potentes gemidos que quemaban en mi interior y apretaban mi garganta. Fue intenso. Fue lindo. Fui suya de nuevo. Besos lentos y largos junto al mar, noches en vela dedicando canciones de Bruno Mars, jardines enormes para pasear, balcones altos para merendar, un vecino que nos vió, una pista para bailar sola mientras él me observaba encantado con cada movimiento, una última noche para celebrar el éxito del curso, más besos lejos de todos con aliento a alcohol, risas cómplices y un regreso a casa de madrugada.
De vuelta no fui sola. Me dormí en su hombro escuchando su música que era tan buena como la mía y con el aire frío que entraba por la ventanilla que no dejaba ver nada por la oscuridad. Desperté de nuevo un poco antes del mismo punto donde él montó el primer día. Un beso más como despedida, una caricia y un "hasta la próxima vez".
Fueron días inolvidables e intensos, de esos que se merecen buscar parecido en alguna canción.
Nos volvimos a encontrar; pasados los meses; en su pueblo, año y meses después, en el mío, y esa fue la última vez...
Se fue sin hacer promesas, nunca lo hizo. Sin mencionar una vida juntos ni atreverse a arriesgarlo todo, sin ilusiones ni algún tal vez mañana. Fue ese momento, nuestro único momento.

Me gustó mucho, gracias. Ahora hasta me gustaría saber qué fue de la vida del que se fue.
Congratulations @gretvictcald! You have completed the following achievement on the Hive blockchain And have been rewarded with New badge(s)
Your next target is to reach 1750 replies.
You can view your badges on your board and compare yourself to others in the Ranking
If you no longer want to receive notifications, reply to this comment with the word
STOPCheck out our last posts:
Qué hermosa historia...
!LUV