Sí, pana: si algo bueno te enseñan los caminos, es la solidaridad. Casi todos los refugios suelen tener objetos auxiliares, de primera necesidad y en ocasiones, también comida para los que vienen detrás. Es un gesto de caballerosidad, que, como el caso que cuentas, podría decirse que se remonta al alba de los tiempos. Este edificio, aunque no lo parezca, es una iglesia, hoy día una simple ermita, pero su situación, muy cerca de uno de los puertos de montaña más legendarios y peligrosos, el denominado como Paso de San Adrián, servía de alivio para los viajeros y peregrinos que bajaban agotados. Ahora ya se cierran con llave, porque, por desgracia, vivimos en un mundo repleto de 'amantes de lo ajeno', dicho con educación, pero hasta tiempos relativamente modernos, siempre estaban abiertos, pues, simbólicamente, representaban esa hermosa frase de Cristo: 'fui peregrino y me acogisteis'. De la sabiduría de antaño, quedan todavía retazos, si dejas la confortabilidad de los circuitos turísticos y te adentras por solitarias carreteras secundarias, donde encontrarás, no sólo increíbles aventuras, sino lo más desconcertante, misterioso y maravilloso del Patrimonio Cultural del pasado. Hora de descanso y retirada. Saludos
You are viewing a single comment's thread from: