¡Amén! Recibo con mucho amor esas bendiciones para Gabriel y para mí. Tienes toda la razón, si tan solo aplicáramos ese mandamiento del amor propio y al prójimo, el traje de este mundo no nos quedaría tan apretado. Esas ansias de poder que mencionas son, lamentablemente, las que levantan muros en lugar de puentes.
Me encanta que compartas ese refugio en la playa; ojalá pronto podamos estar frente al mar recuperando esa paz. Y no te preocupes por lo de las fotos, la plataforma ha estado fallando para todos, así que ten paciencia que tu voz es lo más importante. ¡Espero leerte pronto cuando los nodos se calmen! Un abrazo inmenso. 🤗✨