Hace unos meses se produjeron inundaciones por aquí y supe de cerca, por una amiga que debió salir de su casa por dos meses, todo lo que implica una inundación a nivel emocional y económico, entre otros, por eso comprendo el estrés que vivieron y ojalá que no hayan más sobresaltos en este sentido.
Lo importante es como las personas se solidarizan y se vuelven motores para resolver cada contingencia.
Saludos cordiales.
Las personas son maravillosas, ahorita, estamos esperando la ayuda, el río no se volvió a meter, pero, si destruyo el puente principal que conecta la vía nacional de Sucre con Monagas.
Damos gracias a Dios, porque no se perdieron vidas.