Excelente artículo, que aporta valiosa información al tema que desarrollamos en esta iniciativa. Qué bueno que has bajado la reacción en el tema de las agujas, eso que te ocurrió fue preocupante.
Mi papá tenía miedo a los sismos, con frecuencia nos despertaba para mover la cama de sitio porque temía que no saliéramos a tiempo, dejaba las puertas a medio cerrar y otras precauciones. Nunca ocurrió nada, creo que era más bien un trauma por el terremoto de Caracas en 1967.
Opino también como @vezo, que el miedo no es al mar sino a que le ocurra algo a un ser querido.
Gracias por contarnos.