Oye que buena esa estrategias para que sus alumnos escribieran lo que le gusta y lo que no le gusta se su compañero, y que después arrugar la hoja para así comprender lo que las palabras pueden herir a una persona, y aunque nos disculpemos, nuestro sentimientos quedarán como esa hoja arrugada que aunque le pasemos una plancha, no volverá hacer igual.
Que bueno lo que hizo con el alumno invidente, lo alentó tanto, que no solo fue periodista, hasta compañeros llegaron ser. Fue un gusto leerle. Dios le bendiga 🙏
Muchas gracias por su lindo comentario. Realmente disfruté de la profesión durante 44 años.
Realmente amo su profesión que le dedico mucho tiempo.