Mientras te leía, recordé a una tía política. Después de años de matrimonio, mi tío la dejó por una mujer más joven. Ella se quedó sola criando a sus cuatro hijos varones y decidió no buscar otra pareja.
Con el tiempo, mis primos hicieron lo que es ley de vida: dejaron el nido y volaron. Ahora se fueron del país y ella se quedó aquí, enferma y sola.
Hoy en día, ella dice que debió darse la oportunidad de construir una nueva relación; siente que, por lo menos, así tendría a alguien con quien compartir el café de la mañana, conversar y estar acompañada. De eso se trata vivir en pareja: de compartir lo bueno y lo no tan bueno, con respeto y apoyo mutuo.
Por mi parte, respeto y admiro profundamente a las personas que deciden pasar un tiempo en soledad, pero yo no aprendí a hacerlo; yo necesito tener compañía a mi lado.
¡Qué lindo está Gabriel! Dios lo bendiga a él y a ti también. Te envío un fuerte abrazo. 🙏🏼🤗
Muchas gracias por compartir una experiencia tan cercana y conmovedora. Siento mucho que tu tía política haya tenido que enfrentar tantas circunstancias difíciles y que hoy se encuentre enferma y sola. A veces, la vida nos lleva por caminos que no escogemos, y otras veces somos nosotros quienes decidimos proteger nuestra paz y permanecer en soledad durante un tiempo, sin pensar en cómo esas decisiones pueden afectar nuestro futuro.
Creo que ambas decisiones merecen respeto, porque cada persona sabe o cree saber qué necesita para sentirse bien y acompañada. Compartir la vida con alguien puede ser hermoso cuando existe amor, respeto y apoyo mutuo; pero también es importante aprender a estar con uno mismo y reconocer nuestro propio valor, sin sentir que estamos incompletos por no tener pareja.
Gracias también por tus palabras sobre Gabriel💛💛💛.
Él es una bendición para mí, y recibimos ese abrazo con mucho cariño. Que Dios también te bendiga y te acompañe siempre. Te envío otro abrazo grande. 🤗✨🤗
Recibo tu abrazo con mucho cariño🤗