¡Hola, Germán!
Qué valioso leer tu experiencia.
Tienes toda la razón: esa libertad de no tener que lidiar con gente necia y de trabajar por lo propio no tiene precio, aunque el camino sea retador. Me reconforta saber que coincidimos en que a veces el portazo es la decisión más sana que podemos tomar. Gracias por aceptar la invitación y por tus palabras, ¡un mega abrazototote!