¡Hola!
Así es, tienes toda la razón. Los hijos son el mejor espejo y, definitivamente, tienen ese superpoder de movernos las estructuras cuando más lo necesitamos. Al final, aprender a flexibilizar la ruta es el mejor regalo que podemos darnos para disfrutar de ellos y vivir más tranquilos. Muchísimas gracias por tu visita y tus buenos deseos.
¡Un gran saludo para ti también!☕✨