

Nuestro padre (así como nuestra madre), siempre será parte fundamental de nuestra identidad, no importa si lo conocemos o no, o si lo queremos o no, es genética, llevamos su ADN y su presencia o ausencia, marcarán nuestra vida de alguna manera.
En la columna "Conversando con mis ancestros", @tibaire nos comparte su experiencia de aprendizaje, después de la iniciativa "Aceptando a mi padre" y ahora nos invita a compartir lo que recordamos de nuestro padre con ¿Qué Recuerdas de Papá?, su publicación es hermosa, vale la pena leerla y además, me inspiró a participar.

No es común que yo hable de mi padre, él partió a otro plano hace ya 7 años, creo que vivió lo mejor que pudo y al momento de irse, su sufrimiento fue breve, aunque suene poco romántico, creo que eso es importante.
Mis padres se casaron cuando ellos tenían 19 años, eran colegas en su trabajo y a causa de su matrimonio, mi mamá tuvo que renunciar, porque no aceptaban parejas.
Igual era algo que ella hubiera hecho luego, porque al ser madre, ella no tenía intenciones de dejar a sus hijos al cuidado de otros, por lo que ella siempre estuvo con nosotros, con ese título tan grande y poco valorado como lo es el de "ama de casa".
Así que mi padre tuvo el rol de ser el proveedor del hogar, ahora que soy madre y que junto a mi esposo, debemos procurar darles a nuestros hijos lo necesario, entiendo lo importante de ese papel.
Si bien es cierto que no me enorgullecen algunas cosas de él, sí procuro valorar lo bueno que tenía.
Él era un hombre muy trabajador, creo que era su principal virtud, cuando se casó con mi mamá era operador de radio, pero luego se convirtió en policía, posición que desempeñó por por 11 años.
Ser la hija del policía tenía sus ventajas, porque todos le temían. Pero por otra parte estaba absorto en su trabajo y ausente, estuviera o no estuviera en casa.
De esa época, en la que yo era una niña de primaria, recuerdo que era él quien me explicaba matemáticas, quien forraba mis cuadernos (quedaban muy lindos) y quien me llevaba al colegio en su moto de policía.
Le gustaba mucho la bebida y eso me asustaba. Cuando llegaba borracho yo me escondía debajo de la cama, porque no me gustaba verlo así. Gracias a Dios, años después mi mamá le puso un ultimátum y ya no lo hacía.
Luego dejó de ser policía y se convirtió en mecánico, por muchos años ocupó cargos gerenciales en talleres grandes, pero luego decidió tener su propio taller, en el que trabajaba él y enseñó a mis hermanos la mecánica.
Siendo mecánico tenía mejor humor, recuerdo que le gustaba cocinar de vez en cuando, más que todo bistec de lomito con arroz y plátano frito, además, hacía sopa cada sábado.
Aprendí lo poco que sé de beisbol, porque veía los juegos con él, también le encantaban las películas de acción y yo las disfrutaba a su lado. Él se emocionaba mucho y reía mientras veía sus programas favoritos en la televisión y yo aprovechaba estar allí compartiendo con él sus gustos. No sé porqué, este recuerdo me ha conmovido.
Cuando fuimos adultos, él y mi mamá seguían sin entenderse y fuimos nosotros mismos, sus hijos, quienes apoyamos y pagamos su divorcio. Fue un alivio.
Mi padre incluso consiguió otra pareja y se fue a vivir con ella. Para nosotros no era algo relevante, ya él era un hombre libre y podía hacer lo que quisiera.
Perdimos el contacto con él por un tiempo, hasta que enfermó y, por cosas de la vida, le tocó volver a vivir con mi mamá, por humanidad.
Tenía una cardiopatía que ponía límite a sus días, él parecía no saberlo, pero mi hermana siempre lo acompañó a sus consultas y él medico se lo dijo a ella. Por su parte él vivía tranquilo y lo que más le preocupaba era trabajar para poder tener dinero, nosotros, sus hijos, le dábamos una mensualidad, pero realmente no era tanto, era como un salario mínimo, quizás un poco más.
No podía trabajar la mecánica, porque no podía hacer fuerza, eso lo mataría en el acto, entonces buscó un trabajo de vigilante en un edificio. Poco después, su vida se apagó, creo que no llegó a cobrar su primer salario allí.
Ese tiempo que vivió en el mismo lugar que mi madre, que era un anexo en la casa de mi hermano, pudimos compartir con él en las reuniones familiares que mi hermano hacía casi todos los fines de semana. Todos teníamos una relación cordial con él, por su parte, mi hermana, era la que más lo consentía y a quién más le dolió su partida.
Para mí fue también algo muy duro, porque siempre tuve una coraza ante él, incluso tuve que ir a terapia, porque sentía que yo pude ser mejor hija.
Luego entendí que venimos a este mundo para vivir nuestros procesos y que al partir vamos a un mejor lugar. Todos tenemos un tiempo límite aquí y es algo que tenemos que aprender a aceptar.
Al poco tiempo me sentí en paz, con la convicción de que él está feliz y de él recuerdo esos momentos en los que estaba contento.

Por haberme acompañado en esta lectura:


ENGLISH VERSION

Our father (as well as our mother), will always be a fundamental part of our identity, no matter if we know him or not, or if we love him or not, it is genetic, we carry his DNA and his presence or absence, will mark our life in some way.
In the column "Conversing with my ancestors", @tibaire shares with us his learning experience, after the initiative "Accepting my father" and now she invites us to share what we remember about our father with What do you remember about Dad?, her publication is beautiful, it is worth reading and also, it inspired me to participate.

It is not common for me to talk about my father, he left to another plane 7 years ago, I think he lived the best he could and when he left, his suffering was brief, although it sounds unromantic, I think that is important.
My parents got married when they were 19 years old, they were colleagues in their work and because of their marriage, my mother had to resign, because they did not accept partners.
It was still something she would have done later, because being a mother, she had no intention of leaving her children in the care of others, so she was always with us, with that great and little valued title of "housewife".
So my father had the role of being the provider of the home, now that I am a mother and together with my husband, we must try to give our children what they need, I understand how important that role is.
While it is true that I am not proud of some things about him, I do try to appreciate the good things he had.
He was a very hard-working man, I think that was his main virtue, when he married my mother he was a radio operator, but then he became a policeman, a position he held for 11 years.
Being the policeman's daughter had its advantages, because everyone was afraid of him. But on the other hand he was absorbed in his work and absent, whether he was at home or not.
From that time, when I was an elementary school girl, I remember that he was the one who explained mathematics to me, who lined my notebooks (they were very nice) and who took me to school on his police motorcycle.
He was very fond of drinking and that scared me. When he came home drunk I would hide under the bed, because I didn't like to see him like that. Thank God, years later my mother gave him an ultimatum and he didn't do it anymore.
Then he stopped being a policeman and became a mechanic, for many years he held management positions in large workshops, but then he decided to have his own workshop, where he worked and taught my brothers mechanics.
Being a mechanic he was in a better mood, I remember he liked to cook from time to time, mostly sirloin steak with rice and fried plantain, he also made soup every Saturday.
Let's watch a movie
I learned what little I know about baseball, because I watched the games with him, he also loved action movies and I enjoyed them with him. He would get very excited and laugh while watching his favorite shows on TV and I would take advantage of being there sharing with him his tastes. I don't know why, this memory touched me.
When we were adults, he and my mom still didn't understand each other and it was we ourselves, his children, who supported and paid for his divorce. It was a relief.
My father even got another partner and went to live with her. For us it was not relevant, he was already a free man and could do what he wanted.
We lost contact with him for a while, until he got sick and, due to life's circumstances, he had to go back to live with my mother, out of humanity.
He had a heart disease that put a limit to his days, he did not seem to know it, but my sister always accompanied him to his consultations and the doctor told her. For his part, he lived quietly and what worried him most was to work to be able to have money, we, his children, gave him a monthly allowance, but it was not really that much, it was like a minimum wage, maybe a little more.
He couldn't work the mechanics, because he couldn't do strength, that would kill him on the spot, so he looked for a job as a watchman in a building. Shortly after that, his life was snuffed out, I don't think he ever got his first salary there.
Family time
During the time he lived in the same place as my mother, which was an annex in my brother's house, we were able to share with him in the family reunions that my brother had almost every weekend. We all had a cordial relationship with him, and my sister was the one who spoiled him the most and who was most hurt by his departure.
For me it was also something very hard, because I always had an armor before him, I even had to go to therapy, because I felt that I could have been a better daughter.
Then I understood that we come to this world to live our processes and that when we leave we go to a better place. We all have a time limit here and it is something we have to learn to accept.
After a short time I felt at peace, with the conviction that he is happy and I remember those moments when he was happy.

For joining me in this reading:


Portada diseñada en Canva
Emojis de Bitmoji
Separadores elaborados en PowerPoint
Traducción cortesía de deepl.com
Cover designed in Canva
Emoticons by Bitmoji
Separators elaborated in PowerPoint
Translation courtesy of deepl.com
@syllem gracias por compartir tu historia, yo también crecí con una coraza similar. Estoy de acuerdo,cada historia es sagrada y perfecta y tiene un fin y procesos que hay que vivir.
Creo que nuestros padres son parte de nuestro proceso de aprendizaje, nada es al azar y ellos tienen para nosotros lo que necesitamos, nos guste o no. Con el tiempo pude ver que ellos hicieron tanto como pudieron por nosotros, que con sus defectos y virtudes, estuvieron allí y nos apoyaron en nuestro crecimiento, nos dieron educación y fueron el pilar para que fuéramos las personas que somos hoy.
Gracias por tu compañía.
Un abrazo 🤗
Gracias por abrir tu corazón. Gracias a la vida que te ha dado tanto, un papá con muchas profesiones por cierto, eso me pareció fantástico, lo que me denota que era un hombre que no se quedaba de los brazos cruzados. Es conmovedor que tu papá regresó y todos los hermanos colaboraron para que él estuviera bien. Tu proceso es muy personal y tuyo, respecto y admiro que lo hayas compartido. Muchas gracias.
Gracias a ti por este tema que me ha movido tanto. Veo que la vida me ha dado todo lo que necesito, constantemente me está preparando para que yo sea capaz de asumir y superar cualquier nuevo desafío, me ha hecho fuerte a lo largo del tiempo y sin esa fortaleza no sería apta para tantas cosas que he encontrado en mi camino, es como ese pensamiento de que Dios no te da lo que no seas capaz de cargar y agradezco infinitamente porque su generosidad.
Que tengas un hermoso día.
Es un gran tema en el cual hay que dejar todo el sentimiento. A la vez, es muy sensible y conmovedor. Me gusto el enfoque que le has dado y la forma de tratar estas líneas naturalmente bellas. Gran post @syllem te felicito
Probablemente todos tenemos nuestra historia detrás de nuestros padres, para algunos es un cuento de hadas, para otros, no tanto, pero en todo caso, ellos son parte innegable y de mucha influencia en nuestras vidas, además, les debemos la vida.
Saludos, gracias por pasar.