Disertación quijotesca

in Cervantes2 months ago


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Quiero que me olviden que sólo sea efímera ilusión.

El Quijote moriría por salvarme, buscamos la misma Dulcinea, las mismas musas, existe una rivalidad de sana locura y la máxima cordura, maldice las letras que le dieron su libertad.

Don Quijote un falso profeta, no vive en libertad, sólo usa el trato de las bailarinas para escuchar las brisas que adornan y dan forma a su quimera, a su falsa y engreída musa, ya no viviendo para sí sino para el débil y dormido prójimo.

Lo llamaban loco y no caballero, un enfermo, un desadaptado y valiente enigma para el azar.

El Quijotinismo murió y quien encontró la paz en la soledad de los caminos olvidados y marginados por unos cuantos descerebrados, ortodoxos cuerdos, buscando iluminación en los espejismos del desierto o de una mala colocada de peyote.

Lávate las manos antes de escribir, no sea que mueras antes de que corras en la santidad de Júpiter y en los montes de Venus.

Pidiendo limosna y muriendo de hambre por unos cuantos molinos, sin castillos sin dragones ni doncellas, no te sanes sálvate del pobre amor divinizado por los muertos.

No profeses su amor, no esperes las migajas de nubes, sigue el atardecer que te llevará a abrazar la desembocadura del sol en la eternidad.

Olvida que caminas en círculos sin poder escapar de la vía láctea y escucha como ruge el amanecer al ocaso de tu vida, eterna en letras.

¿Qué harás sin ti creador? ¿Perderás la cabeza, acabarás en la tierra cuándo ya no tengas dedos? ¿O esperarías por él? ¿O morirás cubierto por los mantos de la locura y soledad?