
Esta salida de agua se ve espectacular, palabra que provoca meterse debajo.
Pero... tienen que ¡sudar! el agua. ¡Todo un trabajo!
En cuanto al robo de las bombas, es característico. Lo mismo le sucedía a mi papá. Y si no era la bomba se robaban los empalmes de las tuberías o la manguera, así que terminó escavando una zanja y empotrando la tubería en cemento.
Me encantó tu publicación. Muy de realidad venezolana y me trajo lindos recuerdos.
Sí, realidades venezolanas con las que tenemos que bregar día a día. Pero aún podemos salir adelante, mucho depende de nuestra decisión de ser felices.
Gracias por comentar.
Saludos.
Así es!!
Saluditos