Amiga querida, qué bonito leerte y sentir ese abrazo virtual a través de tus palabras. Tienes mucha razón: el consuelo no quita la dificultad, pero saberse acompañada en el sentimiento hace que la carga pese un poquito menos. Como bien dices, cuando una es madre, la palabra "prioridad" cobra un significado sagrado y es lo que nos mantiene de pie, aunque el cuerpo y el ánimo a veces nos pasen factura.
Me alivia mucho ver que entiendes esa frustración con el famoso "trabajo remoto". A veces la gente habla desde afuera sin entender que para nosotros, desde Venezuela, hay muros invisibles (y otros muy reales como los referidos o los pagos previos) que hacen que lo que para otros es una solución, para nosotros sea una burla a la necesidad.
Hive, con todo y sus altibajos económicos, sigue siendo ese espacio donde al menos somos dueños de nuestro tiempo y, lo más importante, donde creamos estos lazos. Conocerte ha sido una de esas luces en medio de tanto caos. Decreto con mucha fe ese café en Caracas; no te imaginas cuánto me gustaría que nos sentáramos a conversar sin pantallas de por medio.
Gracias por recordarme que sí podemos. Tu cariño me llega directo al alma hoy. ¡Te quiero mucho también!