A veces el miedo al fracaso nos mantiene estancados y no nos deja avanzar. Hace poco empecé a vender dulce de lechosa haciendo cantidades pequeñas, de seis a nueve porciones. Hace una semana conseguí más lechosa verde; era una cantidad mayor, pero el resultado en su elaboración no fue el esperado. Esta vez me salieron más dulces, pero se me pasó la mano con la candela. Aunque no quedaron mal, no estaban aptos para la venta. Mi pareja ahora le dice "mermelada de lechosa"🫣.
Acepto esto como un pequeño tropiezo que me dejó una gran lección de cocina y, por supuesto, ¡mucho dulce para comer en casa! 😅
Siempre es un gusto leerte mi estimado @emiliorios. Dios te bendiga 🙏🏼
Pues, nada más cierto este razonamiento...
Gracias, @cochanet