Cuento infanto juvenil.
Descripción : Su esencia transita en que la vida es tan amplia, con gamas de experiencias, que uno no debe bloquearse, ni aislarse. Siempre que se pueda, se debe huir de la inseguridad, el miedo y pánico.
Uno debe autoliberarse. Y Sin riesgo, no hay descubrimiento, novedad. Es vivir para conocer el destino.
Espero que les relaje.
Y muchas gracias.
De mi autoría
Título: "Destino errado"
Cuento inédito
Autor: Ariaart
En el cruce de la calle principal, Katty se detuvo a observar el desfile de luces que anunciaba el fin de la feria. Rufián, con su chaqueta de cuero y sonrisa descarada, se acercó y le dijo: “¡Mira, Katty!_ Este lugar está lleno de sorpresas para quien sabe esperar.” Katty asintió y se sentó en el banco cercano, mientras Lunetta, una chica de ojos verdes y voz suave como la brisa del mar, se unió a la conversación: _ “¿Te gusta el sonido del viento sobre los faroles?” preguntó Lunetta, señalando las sombras danzantes.
De repente apareció Aris, un joven con gafas redondas y una mochila llena de libros; él llevaba una curiosa mezcla de ciencia y poesía en su mente_ “¿Has visto las estrellas que se ven sobre el arroyo?_ Cada una parece contar un secreto.” Aris susurró al grupo, mientras Kenton—un apasionado guitarrista con un estilo bohemio—tocaba una melodía que parecía mezclar el ritmo del tambor con el canto del río. Los cuatro personajes compartieron risas y confidencias mientras la noche se acercaba.
Katty sintió que la atmósfera cambiaba; la bruma envolvía las voces y los susurros de los recuerdos pasados. “¿Cuándo fue la última vez que escuchaste tu propio corazón?” preguntó Lunetta con un tono casi místico. Rufián soltó una carcajada, pero su mirada se volvió seria: “Yo siempre busco mi destino en los caminos más oscuros.” Aris respondió con una risa nerviosa: _ "jjja, Yo creo que el destino es un libro abierto; solo los que lo leen pueden cambiarlo.” _Kenton añadió: “Y cuando tocas una canción en la noche, todo comienza a resonar.” _ El grupo se sintió unido por una magia inesperada.
Al amanecer, las luces del festival se apagaron y cada uno tomó su propio rumbo: Rufián siguió buscando su próximo reto; Lunetta regresó al bosque para escuchar el canto de los pájaros; Aris se fue a la biblioteca; Kenton a su estudio musical. Katty, con las manos temblorosas pero el corazón firme, comprendió que su destino no estaba escrito por otros, sino por ella misma. Se levantó del banco y se despidió con una sonrisa que reflejó la luz tenue del nuevo día. Mientras caminaba hacia casa, sintió que cada paso era una nueva página escrita con tinta invisible pero infinita posibilidades.
Al llegar a casa, Katty se sentó frente a su escritorio y abrió su cuaderno de notas que había guardado con cuidado durante años. Con la luz tenue de la lámpara, empezó a transcribir la noche vivida: los diálogos, las risas, y sobre todo la sensación de que el destino no era algo que se le imponía, sino algo que ella podía moldear con sus decisiones. Con cada palabra escrita, se sintió más segura y que había encontrado su propio rumbo.
Decidió entonces hacer una promesa: a partir de ese día, dedicaría su tiempo libre a escuchar su corazón y a escuchar las historias de los demás. Planeó crear un pequeño blog llamado “Destino Errado” donde compartiera relatos inspiradores y consejos para quienes buscaban su camino, pues notó que la verdadera aventura comenzaría cuando uno se atreve a escribirla con sus propias manos.
Con la noche aún en sus recuerdos y el amanecer prometiendo nuevas vivencias, Katty cerró el cuaderno, apagó la lámpara y se fue a descansar sabiendo que había tomado el control de su destino y estaba lista para guiar a otros en la misma travesía.
