Hola, Félix.
Sí, Alfonsina y el mar de Mercedes Sosa. Ja, ja, ja. Pero la playa del cuento está inspirada en mis recuerdos de Macuro, al cual visité, si no me falla la memoria, en 1988. En aquel entonces solo se llegaba por mar. Creo que ahora también hay rutas terrestres de difícil tránsito. Claro, Curanda entremezcla características de locaciones de los extremos (Paria y el Catatumbo).
¿Qué si los pueblos se liberan de la maldición? Como bien dices, ¿quién sabe? Diría mi padre: «Solo lo sabe Dios».
Saludos, mi amigo.