Sofisticado

in HiveVenezuela6 years ago (edited)

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Todos tenemos algunos rituales de los que no solemos salirnos, quizás por superstición, cábala o porque nuestro Pepe Grillo interno nos aconseja a seguir un camino o desviarse de otro, lo cierto es que una vez que te sales de tus rituales terminas envuelto por el arrepentimiento.

Particularmente me desagrada, más bien me avergüenza emborracharme en público, no importa la situación, una fiesta, un matrimonio, en fin cualquier evento social que me observen pasado de tragos para mí es algo que procuro evitar a toda costa. Siempre tengo un ritual, más bien un hábito el retirarme de la fiesta justo cuando aparece la primera ( en realidad la única ) señal que indica que estoy camino a la beodez y es cuando la lengua empieza a enredarse al pronunciar la palabra clave: "sofisticado".

Voy poco a poco, en mi mente procuro introducir esa palabra mágica en alguna conversación para ir tanteando mi nivel de alcohol en
la sangre, -¡oye, esa bebida parece sofisticada!, -!Mira que muebles tan sofisticados!, y así con cierta sutileza voy tanteando la palabra clave que me indica el momento de dejar la fiesta. Resulta interesante las formas misteriosas como trabaja nuestro cerebro, al menos en mi caso para mantener mi buena reputación.

Una sola vez dejé de seguir mi ritual, opté por no hacerle caso a mi conciencia que me decía: oye loco, ya basta, se te está volviendo un plato de espagueti la lengua al pronunciar la palabra "sofristigado", uh, ya ni mentalmente lo puedes decir, peligro, peligro. Nada, decidí hacer caso omiso de mi Pepe Grillo interno y ahogarlo en tequila, ron, vodka, ginebra y seguir en la boda de mi primo, la verdad es que jamás me había arrepentido tanto de no haber seguido mi autoconsejo.

La mañana siguiente me levanté en un extraño lecho, con la corbata rodeando mi frente y el nudo en la sien derecha trataba de recordar qué sucedió anoche. No tenía puestos mis pantalones además de sentir en mi cuerpo un tufo a Chanel No. 5 mezclado con vómito unido a una gran mancha de salsa rosada en mi camisa. ¿Dónde carajo estoy?, este no parece el hotel donde se hizo la boda, será que me secuestraron?. Vi al rededor de la habitación y pude observar que en la mesita de noche había una foto, era una señora como de unos 50 años, junto a ella un señor muy serio y entre los dos una joven, la novia, bueno, la esposa de mi primo, me parece que amanecí en la cama de los suegros de mi primo.

Cuando estaba tratando de asimilar el hecho que estaba en la cama de los padres de la novia y que no conseguía mis pantalones repentinamente se abre la puerta de la habitación, entra la señora de la foto con la prenda que me faltaba, una gran sonrisa y con mucho cariño se me acerca y me dice: -buenos días tigre, mira este pantalón es de mi esposo, el tuyo lo lanzaste por la ventana anoche, estuviste fantástico-. Diablos!, no sólo me tiré a la señora sino también como premio me llevo los pantalones del señor. Esto que me pasó no es nada "sofisticado".

Carlos D. Pérez G. / @waraira777

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