¡Saludos, @yolimarag! ¡Qué publicación tan genial y divertida!.
Definitivamente los parques de atracciones son el único lugar del mundo donde uno paga voluntariamente para que lo despeinen, lo pongan patas arriba y lo pongan a dar vueltas hasta no saber ni dónde está el norte... ¡y lo peor (o lo mejor) es que bajamos mareados y temblando, pero con una sonrisa de oreja a oreja diciendo: «¡vamos a hacer la fila otra vez!»! 😅🎠🎢
Entre la adrenalina, los gritos liberadores y el olor a algodón de azúcar o cotufas, es imposible no volver a ser niños por un rato. Me encantó leerte y pasar un rato tan ameno con tu post. ¡Te mando un abrazo enorme y que sigan las buenas vibras!
Jajaja si amiga tienes toda la razón, uno es mayorista, pero esos gritos liberan energía sin duda, es volver a ser niños y que falta hace eso. Un abrazo 🤗