Si no me equivoco en la lectura, ya es casi una década de estas memorias en donde la crisis reforzó los vínculos familiares. Bueno, en la adversidad aflora lo malo y lo bueno, por fortuna ustedes decidieron y actuaron por el último.
Un fuerte abrazo, mi amigo.
Qué grato leer su comentario, estimado amigo @janaveda.
Como decía un amigo a manera de chiste crítico: Los que no sabemos hacer otra cosa, trabajamos.
Un abrazo en espera de leer sus crónicas.