Aveces no entendemos por qué ocurren las cosas y nos rompemos la cabeza tratando de obtener una respuesta, que quizá esté en remoto pasado que no recordamos (por los caprichos del tiempo) y podemos tomar acciones que nos atan en un absurdo ciclo repetitivo.
El final se convierte en nuevo principio, pero con un ligero cambio de actores.
Gracias por apreciar y compartir esta historia. Saluditos.