Te entiendo, una vez que llegan a nuestras vidas, llenan tantos espacios que definitivamente llegan para quedarse.
Yo amo mi perrita, y como dices, son una responsabilidad, pero es mas complejo que tener hijos, porque ellos son siempre dependientes, mientras que los hijos crecen y aprenden a valerse por si mismos.
En fin, a disfrutar de tanto amor, de ese cuerpito cálido y esos lindos ojitos.
No lo había visto de esa manera, tienes razón. Seguramente tienes muchas historias sobre Jeena por compartir! Estaré atenta a tu próximo post. Abrazos!