SIN PERSISTENCIA NO HAY EXISTENCIA

  Sin persistencia no hay existencia   

  El rendirse puede convertirse en algo cotidiano. Hay personas que lo ven tan común como justificado, el quedarse de brazos cruzados cuando algo sale mal y no hacer nada por componerlo. Es sencillamente un final de historia todo aquello que de pronto se encuentra con un tropiezo. Pareciera que para ellos, la palabra “persistencia”, no tiene significado y decidir el “no más”, es la salida o el acabóse definitivo.    

  De pronto piensan no en otro plan, sino en otro proyecto, porque aquél en el que estaban, simplemente ya llegó a su caducidad.   

  Y la verdad es que sin persistencia no hay existencia. Sin persistencia no existen los avances. Sin persistencia no hay metas alcanzadas, sin persistencias no llega el dinero, sin persistencia no hay éxito. Sin persistencia no existe todo aquello que nos puede hacer mejores nuestras vidas.   

  La existencia es naturalmente un objetivo alcanzado a través de la persistencia de alguien que un día decidió que no se rendiría hasta ver sus sueños hechos realidad.    

  Un ejemplo de esto es sin duda Thomas Alva Edison. Es probable que conozcas su historia y la vez que un periodista le preguntó sobre sus casi 5000 intentos fallidos por hacer que funcionara la bombilla. A esto Alva respondió: “No he fallado 5000 veces, sencillamente he descubierto 5000 formas por medio de las cuales la bombilla no funciona”.   

  Su percepción del fracaso era totalmente diferente al 98 % de las personas. No pudo haber perfeccionado uno de los inventos más importantes de la humanidad sin persistencia. No hubiese pasado nada si se detenía a pensar que no había maneras en el intento 5, o el 10 o quizá en el 25. Él solo continuó y no paró hasta que su persistencia dio lugar a la existencia.   

  Así debemos ser todos. Persistir para lograr existencia. Existencia de nuestras metas alcanzadas. De nuestros sueños resueltos, de nuestras familias conformadas, para la existencia de un mundo cada día mejor.    

  No podemos pasar la vida renunciando porque las cosas se pusieron mal. Deteniéndonos porque alguien dijo que no había manera. Haciéndonos a un lado porque el camino estuvo cubierto de escombros. No podemos desistir porque un periodista se burle de nuestros 5000 intentos. Porque al fin y al cabo quizá en el intento 5001 harás que tu bombilla funcione, que tu vida vea la luz, que tu familia salga de la oscuridad y de pronto, así como Edison, empieces a cambiar tu mundo.   

  No dejes de persistir para hacer existir tu bombilla.