Me encanta recordar los clásicos de las consolas, aunque a veces busco algo más innovador y rápido para variar. Hace poco probé el aviator game, donde el multiplicador sube mientras el avión despega y cada jugador decide en qué momento retirar su apuesta antes de que el vuelo termine de forma aleatoria. Esta propuesta de Spribe resulta muy emocionante gracias a su ritmo dinámico y transparente. Es una experiencia diferente que complementa muy bien el tiempo libre de cualquier jugador.