El Valor/ ¿Cuántos nos consideramos Valientes?

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El Valor esta en nosotros, pero mostrarlo no siempre es tan fácil. No me considero especialmente valiente, pero no puedo vivir sin tener coraje.

Para mí, el valor es hacer, actuar, vivir, pesar y luchar en contra de estos dos adversarios: la pereza y el miedo; tan familiares que casi olvidamos su presencia permanente. Experimentamos estas situaciones todos los días.

El valor que necesito para vivir bien, se traduce en actos simples: decir quién soy, hacer lo correcto, mantenerme en posición moral y física. Tres actitudes que me permiten ser fiel a mí mismo y mantener, aunque sea a mis propios ojos, mi dignidad. La valentía sin mucho mérito, me ayuda a sentirme a gusto en mi vida.

Se necesita mucho más coraje para cuidar a un ser querido con una discapacidad grave día tras día o luchar con tus propias dolencias que arriesgar su propia piel en el campo de batalla. Resistir, pase lo que pase, es probablemente el coraje para el que todos estamos menos capacitados.

Valor para decidir y ser libre, consecuencia inevitable del cambio, que constantemente nos enfrenta con opciones. No es fácil e incluso es una de nuestras fuentes recurrentes de estrés. Pero no hay alternativa.

Valor para pensar y concentrarse. Si decidir es preocupante, pensar es agotador. A veces encuentro mi cerebro aún más vago que mi cuerpo. Esta debe ser la razón por la cual nuestra concentración es discontinua. Hay momentos en que pensar requiere coraje físico.

Valor para renunciar y simplificar. Tener el coraje de rendirnos, por así decirlo, también es parte de nuestro aprendizaje para madurar, ya que con el tiempo estamos obligados a deshacernos de cosas en nuestra vida.

Valor para estar equivocado y hacer daño. La duda es nuestra fiel compañera. La mayoría de las veces, cuando creemos que estamos decidiendo, solo estamos apostando. La parte más difícil es que nuestras decisiones involucran a otros. Dañar a otro no siempre se puede prevenir. Tienes que admitirlo, y no es necesariamente debilidad.

Solo tienes que mirar a tu alrededor, ves coraje en todas partes. Todos los tenemos, solo porque enfrentamos la vida y la muerte. Solo que la dosis varía y aprendí a cultivar la mía al darme cuenta de que mi satisfacción con la vida también vino de mi forma de enfrentar las inevitables dificultades.

Todos somos Valientes, cuando enfrentamos con optimismo las tempestades del dia a dia.