Cuando ella entrecerraba los ojos y su mirada acusadora se posaba en mi podría jurar que por un momento me hacía preso de sus ojos usando sus hermosas pestañas como barrotes, los cuales capturaban mi corazón y mi ser.
Cuando ella entrecerraba los ojos y su mirada acusadora se posaba en mi podría jurar que por un momento me hacía preso de sus ojos usando sus hermosas pestañas como barrotes, los cuales capturaban mi corazón y mi ser.