Cuando todo pesa / When Everything Feels Heavy

in Womentribe28 days ago (edited)

image.pngPexels

Hay días en los que la fortaleza parece diluirse. Últimamente, me he sentido habitada por un humor que no reconozco: una mezcla de amargura, frustración y una angustia que se me instala en el pecho. Es esa sensación desesperada de querer salir corriendo y, al mismo tiempo, desear hundir la cabeza en la almohada para llorar hasta que el cansancio me venza. Mi campo de batalla ha sido mi propio cuerpo; la hernia hiatal no es solo un malestar físico, es un dolor persistente que me condiciona el ánimo.

Pero lo que realmente duele es la impotencia económica. Mi presupuesto solo cubre lo básico y, aunque lo agradezco profundamente, porque es mucho más de lo que muchas personas tienen, esa gratitud convive con un miedo paralizante: ¿qué pasa si mi salud empeora o si mi hijo Gabriel se enferma? Ojo, No escribo para buscar soluciones externas, sino para drenar el peso interno y recuperar mi propio centro.

A esto se le suma la incertidumbre laboral. No es que no me mueva; sigo enviando currículums sin recibir respuesta, sumergida en el "limbo" de la espera. El dueño de una empresa muy importante me entrevistó el pasado 24 de marzo y sus palabras fueron: "Yo te voy a llamar para que comiences a trabajar conmigo. Ten paciencia, no sé cuándo sucederá, pero lo voy a hacer."

Mi encuentro con él, no fue una entrevista de oficina, fría y distante. Por el contrario, fue en un café, un compartir con su esposa y hasta conocer a su padre; me integró a su círculo familiar en apenas un par de horas.

Cuando alguien actúa así, te envía una señal de confianza absoluta, y por eso, que después de esa "bienvenida" tan cálida haya seguido un silencio de casi un mes, se siente como un balde de agua fría. Es como si me hubieran abierto la puerta de su casa, me hubieran invitado a pasar con total apertura y, de repente, se hubieran ido a dormir dejándome sentada en la sala sin decir nada más.

There are days when strength seems to fade away. Lately, I’ve felt inhabited by a mood I don’t recognize: a mixture of bitterness, frustration, and an anxiety that settles in my chest. It’s that desperate feeling of wanting to run away and, at the same time, wishing to bury my head in the pillow to cry until exhaustion takes over. My battlefield has been my own body; my hiatal hernia is not just a physical discomfort, it is a persistent pain that shapes my mood.

But what truly hurts is the economic helplessness. My budget only covers the basics, and although I am deeply grateful for it—because it is much more than what many people have—that gratitude coexists with a paralyzing fear: what happens if my health worsens or if my son Gabriel gets sick? To be clear, I am not writing this to seek external solutions, but to drain the internal weight and reclaim my own center.

Added to this is the job uncertainty. It’s not that I’m not moving; I keep sending out resumes without receiving a response, submerged in the "limbo" of waiting. The owner of a very important company interviewed me on March 24th, and his words were: "I am going to call you to start working with me. Have patience, I don’t know when it will happen, but I will do it."

My meeting with him was not a cold, distant office interview. On the contrary, it was in a café, sharing a moment with his wife and even meeting his father; he integrated me into his family circle in just a couple of hours.

When someone acts this way, they send a signal of absolute trust, and that is why the silence that has followed such a warm "welcome" for nearly a month feels like a bucket of cold water. It’s as if they had opened the door to their home, invited me in with total openness, and then suddenly went to sleep, leaving me sitting in the living room without saying another word.

image.pngPxhere

Esa promesa suspendida en el aire se vuelve pesada cuando las necesidades reales no saben de pausas ni de calendarios ajenos. Intentar mantener la calma cuando el reloj corre en tu contra es un ejercicio de resistencia que agota los nervios de cualquiera.

En medio de este torbellino, surge el estrés de las relaciones intensas. Tengo una amiga en el extranjero que, con buena intención pero poca empatía real, intenta dirigir mi vida. Hace poco descubrí que me enviaba ofertas de trabajo que otra persona le pasaba a ella; es decir, estaba ventilando mi situación personal con terceros. Se lo manifesté, me pidió disculpas, pero la intensidad no para. Ahora insiste en que haga cursos o que busque trabajo remoto, ¡como si yo no hubiese tocado ya esas puertas mil veces!. Es frustrante recibir lecciones desde afuera sin conocer la realidad del terreno.

Me habla de lo remoto cuando me he topado mil veces con el muro del "abstenerse venezolanos" o "no aplica para Venezuela". En ese segundo exacto en que leo esas frases, siento una frustración que me quema por dentro. Es doloroso saber que, aunque uno tenga la capacidad y las ganas, nos cierran las puertas por un estigma que no nos pertenece. Sé que hay muchos venezolanos haciendo desastres en otros países y, lamentablemente, son los que hacen más ruido. Al final, terminamos pagando justos por pecadores, cargando con una reputación ajena que se convierte en un obstáculo insalvable para quienes solo queremos trabajar con dignidad.

That promise suspended in mid-air becomes heavy when real needs don't know about pauses or other people's calendars. Trying to stay calm when the clock is ticking against you is an exercise in endurance that exhausts anyone's nerves.

In the midst of this whirlwind, the stress of intense relationships arises. I have a friend abroad who, with good intentions but little real empathy, tries to run my life. Recently, I discovered she was sending me job offers that someone else was passing to her; in other words, she was venting my personal situation with third parties. I told her how I felt, and she apologized, but the intensity doesn't stop. Now she insists that I take courses or look for remote work, as if I hadn't already knocked on those doors a thousand times! It is frustrating to receive lessons from the outside without knowing the reality on the ground.

She talks to me about remote work when I have hit the wall of "Venezuelans need not apply" or "does not apply to Venezuela" a thousand times. In that exact second when I read those phrases, I feel a frustration that burns me from the inside. It is painful to know that, even though one has the ability and the desire, doors are closed to us because of a stigma that doesn't belong to us. I know there are many Venezuelans causing trouble in other countries and, unfortunately, they are the ones who make the most noise. In the end, the innocent end up paying for the guilty, carrying someone else's reputation that becomes an insurmountable obstacle for those of us who just want to work with dignity.

image.png
Pexels

Otras veces, tras invitaciones a charlas de YouTube interminables que prometen el cielo, terminan pidiéndote dinero para "entrar a la plataforma". ¿Cómo le pides dinero a alguien que justamente está buscando la manera de ganarlo? Es una burla a la necesidad. He explorado las vacantes reales, pero la verdad es que están saturadas o simplemente no hay cupo. Es un tema sin fin que drena la esperanza. Por eso, cuando recibo consejos de alguien que no vive mi contexto, la ayuda se siente como una carga. A veces, la ayuda más grande no es un manual de instrucciones, sino el respeto por el proceso del otro.

Escribir estas líneas me ayuda a entender que mi "mal humor" tiene nombre: se llama cansancio sistémico. Me permito hoy no ser la mujer "echada pa' lante". Me permito reconocer que el camino está empinado y que tengo derecho a sentirme así. Al ponerle nombre a estas sombras, les quito poder. La paz no es la ausencia de problemas, sino la firmeza de no permitir que nada ni nadie nos pisotée el espíritu mientras encontramos el camino de salida. Mañana seguiré tocando puertas, pero hoy, mi prioridad es defender mi paz mental.

Other times, after being invited to endless YouTube talks that promise the moon and the stars, they end up asking for money to "join the platform." How do you ask for money from someone who is precisely looking for a way to earn it? It is a mockery of need. I have explored real vacancies, but the truth is they are either saturated or there is simply no room. It is a never-ending cycle that drains hope. That is why, when I receive advice from someone who doesn't live in my context, the "help" feels like a burden. Sometimes, the greatest help is not an instruction manual, but respect for another person’s process.

Writing these lines helps me understand that my "bad mood" has a name: it is called systemic exhaustion. Today, I allow myself not to be the woman who is always "pushing forward." I allow myself to recognize that the road is steep and that I have the right to feel this way. By naming these shadows, I take away their power. Peace is not the absence of problems, but the firmness of not allowing anything or anyone to trample our spirit while we find the way out. Tomorrow I will keep knocking on doors, but today, my priority is to defend my mental peace.

Thank you for reading and for being part of my journey!

FYI

Las imágenes son cortesía de Pixabay. Debajo de cada imagen, encontrarás su enlace para verificar.

Images courtesy of PxHere and Pexels. Below each image, you will find its link for verification.

Contenido 100% de mi autoria.

100% original content.

Traductor utilizado DeepL, version gratuita.

Used translator DeepL, free version.


De mi corazón al tuyo,

Gracias por acompañarme hasta aquí 💜


image.png

From my heart to yours,

Thank you for accompanying me this far 💜

image.png

My Social Media:

Mis Redes Sociales:

Instagram  Facebook  X/Twitter

¡Gracias por leerme y por ser parte de mi camino!

Sort:  

"A veces, la ayuda más grande no es un manual de instrucciones, sino el respeto por el proceso del otro."

Qué valiosa es esa frase amiga, es muy fácil resolver la vida de otros, cuando no estás en sus zapatos. Sólo cada quien sabe lo que vive y cómo lo vive y sí, tenemos derecho de tirarnos a llorar las veces que sea necesario, eso nos ayuda a soltar todo lo que llevamos dentro. No existe nada más liberador que darle rienda suelta a lo que sentimos y pues, ya luego recogeremos los pedazos y armaremos lo que quedó, para levantarnos e intentarlo otra vez.

Estoy segura de que tu amiga se preocupa y tiene buenas intenciones, es sólo que a veces, desde afuera, no somos capaces de ver hasta dónde "apoyar" y de qué manera.

Lo que cuentas de la entrevista de trabajo hasta a mí me llenó de esperanza, pienso que aún es una posibilidad, pero entiendo lo que es la espera en estas circunstancias, además de la incertidumbre, que exaspera, porque no es igual esperar con certeza, que esperar por un quizás.

Me alegra que hayas utilizado este espacio para drenar lo que sientes, siempre escribir es una buena terapia para el alma, y de este lado encontrarás quien te acompañe en los momentos difíciles.

A veces, todo lo que alguien necesita es sentirse escuchado, compartir lo que siente y sentir un abrazo.

Desde aquí te envío un abrazo enorme amiga, deseando que todo mejore y sobre todo, que tu paz sea tu fortaleza.

Amiga bella, qué valioso tu comentario. Me ha llegado al alma leerte porque has sabido interpretar exactamente lo que quise expresar. A veces, en el afán de querernos "salvar", las personas cercanas olvidan que lo que más necesitamos es espacio para sentir, para procesar y, como bien dices, para "recoger los pedazos" a nuestro propio ritmo.

Tienes mucha razón con lo de la espera: no es el tiempo lo que agota, sino la incertidumbre del "quizás". Es esa falta de certeza lo que drena la energía. Pero leerte me confirma que escribir aquí es, efectivamente, una terapia poderosa; no solo por el acto de drenar, sino por encontrar ecos tan empáticos como el tuyo.

Gracias por ese abrazo virtual y por entender que, a veces, solo necesitamos ser escuchadas sin juicios ni manuales de instrucciones. Valoro inmensamente tu compañía en este momento difícil.

¡Un abrazo enorme de vuelta y gracias por desearme esa paz!


Your reply is upvoted by @topcomment; a manual curation service that rewards meaningful and engaging comments.
Info - Support - Reports - Discord

topcommentbanner.png
Curated by iriswrite

Yo se que no te servira de consuelo, pero no eres la unica que esta pasando por esa situacion sobre todo la ECONOMICA, mas cuando se tienen hijos, porque son nuestras prioridades amigas y eso lo hemos hablado mucho por redes.

Se que es frustrante eso de cuando le dicen a uno de algo remoto como le dicen ahora, porque la necesidad quizas nos obliga, pero cuando vemos la otra cara del "trabajo remoto", salen con eso que dices, pedir dinero para comenzar, si mas bien queremos ganar, otra cosas que piden los miles de referidos y si estos no avanzan uno tampoco.

No es como aqui no hay presion, hacemos nuestro horario, desde cualquier lugar hasta desde un celular, que aqui vemos que tambien la economia esta baja, pero no son los unicos, asi es el mundo de las criptomonedas.

A mi me gusta mucho estar aqui, gtracias a ello, te conoci de forma virtual, que pido mucho a Dios me de la dicha de ir a Caracas y sentarnos a tomarnos un rico cafe.

Pa lante amiga, que si podemos. Te quiero mucho.

Amiga querida, qué bonito leerte y sentir ese abrazo virtual a través de tus palabras. Tienes mucha razón: el consuelo no quita la dificultad, pero saberse acompañada en el sentimiento hace que la carga pese un poquito menos. Como bien dices, cuando una es madre, la palabra "prioridad" cobra un significado sagrado y es lo que nos mantiene de pie, aunque el cuerpo y el ánimo a veces nos pasen factura.

Me alivia mucho ver que entiendes esa frustración con el famoso "trabajo remoto". A veces la gente habla desde afuera sin entender que para nosotros, desde Venezuela, hay muros invisibles (y otros muy reales como los referidos o los pagos previos) que hacen que lo que para otros es una solución, para nosotros sea una burla a la necesidad.

Hive, con todo y sus altibajos económicos, sigue siendo ese espacio donde al menos somos dueños de nuestro tiempo y, lo más importante, donde creamos estos lazos. Conocerte ha sido una de esas luces en medio de tanto caos. Decreto con mucha fe ese café en Caracas; no te imaginas cuánto me gustaría que nos sentáramos a conversar sin pantallas de por medio.

Gracias por recordarme que sí podemos. Tu cariño me llega directo al alma hoy. ¡Te quiero mucho también!