Mirar la lumbre y contemplar el destino,
tiempo por llegar,
momentos complejos para analizar
el desastre que se avecina en el horizonte,
mientras la carroña sobrevuela la mugre.
Divagar pensamientos sobre lo importante
o lo nimio,
sobre cabalgar por las rubias colinas
o inspirarse en la quietud perpetua,
sin desmerecer opiniones cruzadas
solo permanezco ausente,
sin fuerzas para luchar contra molinos,
apretar los puños y lanzarse sobre el enemigo.
Fuego ... grita fuego y no mires al agua.
