This is a topic that fills me with nostalgia, but I like it because it takes me back to my childhood, when I wanted to be a dancer or a doctor. It also takes me back to my teenage years when my tastes changed and I wanted to be a lawyer, a dancer, or an engineer.

In my youth, I liked the idea of being a dancer, a teacher, or a journalist.
As you can see, I had many aspirations that changed over time.
In the end, I became a Spanish and Literature teacher, and dance took a backseat.

In any case, I must say that I still love dancing and that I participated in folk dance choreographies during my time as a teacher in amateur arts groups.
However, ballet took a backseat and became one of my personal frustrations.
I don't regret having been a teacher, because it gave me the greatest joys of my life, but, since I was a child, I wanted to be a dancer.
Life, however, gave me a great gift, and, in a way, I was able to see my dream reflected in David, the younger brother of my youngest son, whom I consider like a son.



David is the younger son of my children's father, and he was born to another woman. However, I have an excellent relationship with both David's mother and David himself. In fact, David has spent a lot of time with us because the Cuban Ballet School is in Havana, where I live.
Now Raiza and David live here in Havana, but before they moved, he lived in our house, rehearsed here, and did all his activities and homework with me.
That's why life has blessed me with this gift, and now I can see my dreams of being a ballerina reflected in David, who is currently in his second year at the National Ballet School and is doing very well as a principal dancer.


Thanks to the @silverblogguers community for bringing up this topic, and to David for fulfilling my childhood and lifelong dreams.
Credits: I used DeepL Translate.
The images used are my own and were taken with my Samsung Galaxy phone.
ESPAÑOL
Este es un tema que me da mucha nostalgia, pero me gusta porque me transporta a mi etapa de niña, cuando quería ser bailarina o doctora. También me lleva a esa adolescencia en la que mis gustos cambiaron y quería ser abogada, bailarina o ingeniera.

En mi juventud, me gustaba la idea de ser bailarina, profesora o periodista.
Como pueden ver, tuve muchas aspiraciones que cambiaron con el tiempo.
Al final, me convertí en profesora de Español y Literatura, y la danza quedó en un segundo plano.

De todas formas, debo decir que el baile sigue gustándome y que participé en coreografías de danzas populares durante mi etapa como profesora en brigadas artísticas de aficionados.
Sin embargo, el ballet quedó rezagado y se convirtió en una de mis frustraciones personales.
No me arrepiento de haber sido profesora, porque me dio las mayores alegrías de mi vida, pero, desde niña, quise ser bailarina.
La vida, no obstante, me dio un gran regalo y, de alguna manera, pude ver mi sueño reflejado a través de David, el hermano menor de mi hijo menor, a quien considero como un hijo.



David es el hijo menor del padre de mis hijos, y lo tuvo con otra mujer. Sin embargo, tanto con la mamá de David como con él, tengo una excelente relación. De hecho, David ha pasado mucho tiempo con nosotros porque la Escuela Cubana de Ballet está en la capital, que es donde vivo.
Ahora Raiza y David viven aquí en La Habana, pero antes de que se mudaran, el niño vivía en nuestra casa, ensayaba aquí, y realizaba todas sus actividades y tareas conmigo.
Es por ello que la vida me premió con este regalo, y ahora puedo ver mis sueños de bailarina reflejados en David, quien actualmente está en el segundo año de la Escuela Nacional de Ballet y le va muy bien, como primer bailarín.


Le doy gracias a la comunidad @silverblogguers por traer este tema, y a David por cumplir mis sueños de la infancia y de toda mi vida.
Créditos: Utilice el traductor DeepL Translate.
Las imágenes utilizadas son de mi propiedad y las tiré con mi teléfono Samsung Galaxy