Hola, Iris:
Te leo y pienso en que necesariamente está bien sentir esas emociones negativas, por eso que dices: enseñan. Lo realmente malo sería permitir que ellas nos cambien, nos sequen, nos quiten la ilusión de confiar. Hay gente leal, amable, justa, sincera y las hay por montones, así como hay: traicioneros, pendencieros, injustos, desleales y todo lo demás.
Que en el camino, nos crucemos casi siempre con los primeros, para que ayuden a paliar la decepción que produzcan otros.
Saludos cordiales.
Hola mi querida amiga. Afortunadamente los contrastes nos ofrecen luz y sombra, vamos hacia la luz, hacia los leales. Un abrazo y gracias por tus bellas palabras