Yo también soy una persona de pocos amigos, porque es difícil encontrar a alguien con quien me sienta cómoda al hablar de temas sensibles, y como dices, son pocas las personas que respetan lo que compartimos con ellos. Hablar con Dios es y siempre será maravilloso.
Saludos y bendiciones.
Así es s-alvarez, es el mejor amigo que podemos tener, incluso muchas veces nos envía ángeles que suplan algunas de nuestras necesidades, como esas personas que han estado cuando más las hemos necesitado.
Saludos.