
Uno de los temores más comunes de todo ser humano es ese miedo a la oscuridad, a adentrarnos en un lugar con poca luz, aún siendo un lugar relativamente conocido.
El miedo a no tener el control, a no tener la certeza de conocer lo que estás pisando, a no saber qué o a quién tienes delante. Miedo a lo que no se ve.
Las abejas no tienen ese problema, ellas buscan esa oscuridad, ese hueco por el que casi no caben, porque saben que al final de ese túnel está su recompensar, el ansiado néctar que necesitan para poder cumplir su función de vida.
La oscuridad es relativa, el miedo también, pero son palabras que tiene una relación intrínseca.


nice photo
Thanks :)