
No es la primera, la segunda, ni la última vez que me harás dudar de que alguien puede ser capaz de amarme; siempre lo haces, hasta cuando se trata de ti tiendo a dudar porque tú inmadurez emocional desecha y descarta lo que siente mi alma cansada. Hace un tiempo dije que mis versos más profundos hablarían de ti, y mírame , estoy aquí, dedicándote palabras que me hacen sentir más libre aunque nunca te las voy a decir; no te voy a mentir, te tengo muchas reservadas , pero me las guardo para no llorar enfrente de ti, se que eso quieres para sentir que ganaste y no hay nada mejor que tú, nadie puede estar sufriendo más que tú.
Silencio; absoluto silencio necesito para no dejar mis lágrimas salir, dejan de ser saladas por un momento y juro que son tan amargas como el recuerdo de aquel día en que me culpaste por no ser amada por quien la vida me había dado.
Tal vez es por qué amo con el alma y con el cuerpo; no se que se siente que alguien se quede a pesar de todo; soy yo quien perdona y permanece ahí aunque me rompan muchas veces. Mi psicólogo me dijo: "No das más amor del debido por qué seas más, das más por qué sientes que eres insuficiente y con el ser tu misma no basta". Tiene razón; me sobre exijo porque me acostumbraste a que debía ganarme tu amor...
No sé lo que se siente que alguien se quedé, por qué esa mujer no fue capaz y si ella no lo hizo... ¿Quien lo hará? No importa cuanto me haga la fuerte, las dudas permanecen y me consumen perpetuamente desde que tu boca se abrió para decir que soy una más, ¿ Eso piensas de quien dices ser tu pilar fundamental?...
Se rompió mi corazón, es raro que no hayas visto sus fragmentos a tu alrededor; frente a ti yace mi cuerpo sin vida y sigues sin notarlo, como todo el tiempo. ¿Enserio me merezco esto? Dudar del amor y de que alguien pueda dármelo sin condición... ¿Merezco pensar en ella cada vez que me dicen te amo? por qué me anhelaba y aún así se fue como si nada, creeme, toda mi vida lo he pensado...
Tal vez es cierto que no valgo nada, nisiquiera para ti valen mis esfuerzos y mis ojos se cansaron de mirarte con amor y fingir tranquilidad ante tus reproches de niña inconforme...
No estoy en ninguna parte, estoy en el piso de mi habitación, mirando el techo mientras de mis manos sale un mar de metáforas y versos sin sentido; mi corazón grita preguntando ¿Por qué no me escuchas? Estoy presa frente a ti; rompiendo las ventanas que llevo en los ojos para que notes que tengo alma; ¿ Por qué no me escuchas aunque aclare mi garganta y te grite con fuerza que tus palabras me dañan?
Dejame morir;¿ para qué comparar el oro con el bronce y decir en que características se parecen, aún sabiendo que no se Iguala su valor? antes que hablar prefiero morir en cada uno de mis versos; esto me convierte en un conjunto de palabras, y las palabras no tienen sentimientos, solo los expresan y te explican que tan complejos llegan a ser.
